
No recuerdo
si alguna vez tomaste mi mano...
Tal vez lo hiciste, pero tan temprano te vi partir,
que los recuerdos se cubren de niebla...
La primera vez que te dije
te quiero,
lo dije llorando, mi garganta murmuró constreñida...
Siempre te vi tan lejano
tan ajeno...
¿Dónde estaba la sangre que nos ata?
En esta distancia, incomprensiblemente,
mi alma se requiebra en temores,
temo por ti, temo por tu vida temo por tu paz, temo por tu alma...
Nunca he sido capaz de decir "Estoy aquí"
me faltará valor...
¿cuál es mi sombra?...
Todo de ti se hace sentir en mí,
alegrías y desesperanzas,
¿qué es esto que nos une?
Te he visto caer, te he visto en caminos erróneos...
he llorado por ti, pero nunca lo has sabido,
he sufrido por tus actos, pero jamás lo imaginaste.
Deseé odiarte, pero tanto me dolió tu ausencia...
Creí en ti, mas me sentí defraudada...
Es este lazo que nos ata,
y estoy sintiendo que va más allá de la sangre...
He intentado acercarme, ¿lo has sentido?...
no lo creo... tuve miedo...
siempre tan separados... que no sé cómo debo abrazarte,
no sé cómo debo estrechar tu mano,
no sé
cómo decirte
"Estoy aquí".
Hoy siento tu sufrimiento,
sé que las sombras te están alcanzando, sé que se hace difícil huir,
y he llorado una vez más por ti;
a pesar del dolor que has causado en mí,
sé que no puedo odiarte,
sé que no has querido actuar así...

Y me he preguntado
"¿Se puede nacer con mala estrella?"
No creo en estrellas,
ni en destinos irrefutables...
¿Qué es lo que está pasando en ti, por qué debes sufrir de este modo?
Quisiera tanto abrazarte, decirte que todo estará bien...
pero jamás nos hemos sentido de verdad...
¿Será el momento de comenzar un nuevo camino?
tengo miedo de decir te quiero
otra vez...
¿Y si lo digo entre sombras,
si lo grito en el silencio?
Tal vez la suave brisa se compadezca de este abismo,
tal vez te lleguen mis palabras...
Si fuera un ser menos terrenal y más divino
alejaría todas tus espinas, lucharía contra tus demonios,
pero estamos lejos,
y no me siento lo suficientemente fuerte...
Quizás algún día
el llanto se vaya
y las sonrisas sean lo único existente entre nosotros...
¿Llegará ese día?
¿Es que acaso nuestro camino está cubierto de lágrimas?

Sé que no leerás lo que he escrito. Seguramente ni siquiera sabes que tengo blog... Pero de algún modo te haré saber lo que estoy sientiendo, de algún modo me acercaré...
Ya no quiero que sufras más...
Te quiero hermano...
si alguna vez tomaste mi mano...
Tal vez lo hiciste, pero tan temprano te vi partir,
que los recuerdos se cubren de niebla...
La primera vez que te dije
te quiero,
lo dije llorando, mi garganta murmuró constreñida...
Siempre te vi tan lejano
tan ajeno...
¿Dónde estaba la sangre que nos ata?
En esta distancia, incomprensiblemente,
mi alma se requiebra en temores,
temo por ti, temo por tu vida temo por tu paz, temo por tu alma...
Nunca he sido capaz de decir "Estoy aquí"
me faltará valor...
¿cuál es mi sombra?...
Todo de ti se hace sentir en mí,
alegrías y desesperanzas,
¿qué es esto que nos une?
Te he visto caer, te he visto en caminos erróneos...
he llorado por ti, pero nunca lo has sabido,
he sufrido por tus actos, pero jamás lo imaginaste.
Deseé odiarte, pero tanto me dolió tu ausencia...
Creí en ti, mas me sentí defraudada...
Es este lazo que nos ata,
y estoy sintiendo que va más allá de la sangre...
He intentado acercarme, ¿lo has sentido?...
no lo creo... tuve miedo...
siempre tan separados... que no sé cómo debo abrazarte,
no sé cómo debo estrechar tu mano,
no sé
cómo decirte
"Estoy aquí".
Hoy siento tu sufrimiento,
sé que las sombras te están alcanzando, sé que se hace difícil huir,
y he llorado una vez más por ti;
a pesar del dolor que has causado en mí,
sé que no puedo odiarte,
sé que no has querido actuar así...

Y me he preguntado
"¿Se puede nacer con mala estrella?"
No creo en estrellas,
ni en destinos irrefutables...
¿Qué es lo que está pasando en ti, por qué debes sufrir de este modo?
Quisiera tanto abrazarte, decirte que todo estará bien...
pero jamás nos hemos sentido de verdad...
¿Será el momento de comenzar un nuevo camino?
tengo miedo de decir te quiero
otra vez...
¿Y si lo digo entre sombras,
si lo grito en el silencio?
Tal vez la suave brisa se compadezca de este abismo,
tal vez te lleguen mis palabras...
Si fuera un ser menos terrenal y más divino
alejaría todas tus espinas, lucharía contra tus demonios,
pero estamos lejos,
y no me siento lo suficientemente fuerte...
Quizás algún día
el llanto se vaya
y las sonrisas sean lo único existente entre nosotros...
¿Llegará ese día?
¿Es que acaso nuestro camino está cubierto de lágrimas?

Ya no quiero que sufras más...
Te quiero hermano...

