Había un sólo túnel, oscuro y solitario: el mío

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Name: Natalia Ramírez
Location: Talca, Chile

Sunday, October 22, 2006

Detrás del sol


Atardecía,
tú y yo estábamos juntos;
yo miré el cielo a través de tus ojos,
tú besaste mis manos y sonreíste.

Ha anochecido,
y a través del cristal observo el horizonte:
Ya no estás aquí,
y mi corazón se está ensombreciendo.


Mil ideas vagan por mi mente,
doy vueltas en mi propio eje,
un pensamiento me está hiriendo:
no estarás, no estarás.
El fuego quema y hiere mi garganta,
no estarás, no estarás.
No estarás; me envuelve la penumbra,
temores infundados atraviesan mis sentidos,
tal vez no te irás, tal vez no te irás,
pero mi alma lo da por hecho.
El sentimiento se vuelve profundo; me he enamorado de ti,
lo sabes, lo sentiste en el latir de mi corazón.
Ya nunca te arrancaré de mis labios,
ya nunca desprenderé el abrazo,
ya nunca desviaré la mirada.

Quizás te irás, quizás lloraré,
pero nada en el mundo impedirá
que te espere,
porque te amo, y sé que volverás por mí,
porque te amo,
y en cada aterdecer sé que estarás detrás del sol,
mirándome.


Monday, October 16, 2006

Ya no brilla la luna
y no recuerdo
si alguna vez brilló,
si sus rayos plateados
tiñeron mi rostro.
Ya no hay caminos
¿Y si nunca estuvieron?.
Mis pies cubiertos de yagas
sangran y calan lo profundo,
y hasta la alegría más grande
llora lágrimas de olvido.
Frente a mí, miles de trozos,
pedazos pequeños de algo quebrado.
Tal vez mi alma...
Los ojos cansados no alcanzan a distinguir,
la niebla envolvió hasta lo más nítido.
Ya no importa,
tal vez caminar a ciegas y caer.
sólo eso.
Ya no importa, ni siquiera siento dolor;
no queda más que esperar
que el fuego consuma todo lo vivo
y la vida ya no sea más que muerte
antedecida por millones de sucesos
sin sentido.

Friday, October 06, 2006





En mi pecho florecen rosas blancas;
se deshojan, y dejan una estela de plata,
plata de luna, dulce antídoto.

Subiré por tu cuerpo y llegaré hasta el cielo,
tomaré una estrella y la prenderé a tu corazón…
Tus ojos brillarán como agua de sol,
y millones de pétalos blancos nos rodearán.


Un hilo de seda me envolvió
cuando vi tu alma a través de tus ojos,
y ató mis manos,
tan suavemente que no dejó heridas,
sólo el perfume de la inmensidad…

Tu sonrisa contemplé mil veces,
y aún así encontré algo nuevo cada día.
Las palabras sobre mis labios, igual que mariposas,
vuelan y golpean tiernamente tu rostro,
no alcanzan, no abarcan,
pero están,
y tu sonrisa me hace sonreír
cada día con la luz de una estrella diferente


Si tuviera que alcanzar cada día una estrella
y prenderla a tu corazón
para conservar tu agua de sol,
vería pasar los años,
vería morir y nacer estrellas,
y miles de rosas florecerían en mi pecho.

Sólo por ti.